Categoría: Despertar espiritual
-
Despertar.
Soy de los que cree que el mundo va cambiando lentamente y por eso algunos cambios van pasando desapercibidos, pero estos últimos años son realmente sorprendentes.
-
2023.
Presiento que el 2023 va a ser bueno. Para nosotros como humanidad. Tengo fe de que este año, y perdonen la expresión, la mierda nos llegará tan alto que habrá que ponerse de puntitas y replantearnos lo que nos hace ruido, lo que no tiene sentido para nosotros, lo que sentimos que no está bien.…
-
Iluminación.
Mi búsqueda de la iluminación, oscila entre los cultos orientales y el servicio de energía eléctrica. Por momentos levito y en otros pelo cables con la pinza a ver dónde catzos se fue la luz que tenía hace minutos.
-
Re-contra-toque
Buscaba alguna fotografía para subir, que no fuera blanco y negro, ya que sigo pensando que necesitamos color para el momento que estamos viviendo. Y encontré ésta, una fotografía de hace muchos años, que constantemente vuelvo a cruzar cuando chusmeo el catálogo buscando algo.
-
Piedra y agua.
Pienso que hoy estamos viviendo un momento que alterna entre una y otra constantemente, somos piedra y agua alternadamente, por momentos rígidos, constantes, nos comportamos como siempre lo hemos hecho, pero por otros cambiamos, nos adaptamos con soltura, con gracia, bailamos un nuevo baile, nos deslizamos y suavemente recorremos nuestro camino.
-
El teléfono descompuesto, los traductores y otros…
Mil quinientos años después me pregunto cómo carajos podía cambiarse el mensaje. Si todos escuchábamos bien y hablábamos bien y no solían ser párrafos filosóficos de ochenta palabras sino alguna oración básica, con sentido y como de diez palabras como mucho.
-
Nevada IV
Viendo la toma, uno se imagina tomando la foto en una temperatura semi primaveral, con un chocolate caliente al lado, como si estuviera sentado en un cómodo bar viendo la nieve caer mientras fotografía, con la ventana abierta desde ya para que el vidrio no arruine la calidad final.
-
Cuan rebaño de ovejas.
No pude evitar pensar en lo fácil que era conducirlas, llevarlas a hacer algo que seguramente no hubieran elegido. Creían que mientras estuvieran juntas estaría todo bien.
-
Invierno.
Tiempo de quedarse quieto con el cuerpo mientras el alma viaja sin parar, momento de nutrirse sin ensuciarnos tanto por adentro, tardes grises y frías para clavarse esa manta de lana y mirar por la ventana como transcurre otro ciclo más. Del año, de la vida, del planeta entero.
