Categoría: Blog

  • Despertar.

    Soy de los que cree que el mundo va cambiando lentamente y por eso algunos cambios van pasando desapercibidos, pero estos últimos años son realmente sorprendentes.

  • El remolino interno.

    Hay veces que fluyo como el arroyo de la parte de abajo de la foto y otras, que sólo giro en un punto sin parar. Y en las dos situaciones, me olvido que la separación entre ambas es ínfima. Pero no solo eso, sino que ambas son lo mismo, es la misma agua y el…

  • Decisión.

    Me encantan esas situaciones en que uno no tiene la más mínima idea de cómo se le ocurrió al pájaro pararse sobre un cardón. Y no solo eso, sino que no se haya pinchado.

  • Estructuras.

    Estoy casi seguro que no elegiría una casa así para vivir, pero no podría jurar que si yo fuera una casa sería muy diferente a ésta. Y la pregunta es: si vos fueras una casa, ¿cómo serías?

  • Migajas.

    No tengo idea cómo se hace para desacostumbrar un ave silvestre. Imagino que cuando pase la temporada y la gente ya no pare en el arroyo a comer, volverá a buscar comida a su manera, hará dieta o morirá.

  • La balsa maroma.

    De a poco van desapareciendo estas balsas y son reemplazadas por puentes. De esa manera, el río pasa a ser una energía ajena, del pasado. Ya no es un problema a solucionar, ya no es un desafío. Igual que nuestra vida cuando vivimos adormecidos, es una energía ajena, externa, que pasa y no sentimos casi.

  • El punto de atención.

    Lo quiera o no, el sentirme causante de la insatisfacción de alguien, aunque su malestar sea mínimo y seguramente sin mayor relevancia para esa persona, atrae más mi atención que una conversación vana. Porque me acordé que la semana pasada no pude encontrar un lugar donde cenar por estar lleno otro restaurante y tuve que…

  • El archivo.

    Hurgá en tu historia y te darás cuenta que todo lo que te está pasando ya te sucedió antes. Quizás con otro nombre, otra cara u otra luz. Quizás en aquel momento lo entendiste pero luego te lo olvidaste o simplemente lo dejaste pasar porque no era el momento.

  • La luz

    No creo que el camino de la conciencia plena, de la iluminación, la ascensión o como quieras llamar a tu camino sea de luz permanente. Necesitamos de la sombra para iluminarnos así que cada vez que subamos un escalón, tendremos que volver a apagarnos para poder subir el siguiente.

  • El tiempo.

    Cuando vuelvo en mi memoria años atrás, siento que los últimos quince años desaparecieron casi sin darme cuenta. Y no es que los pasé mal, todo lo contrario, fueron bellísimos, pero desaparecieron casi mágicamente. Mi bebé se convirtió en adulta y los palitos que plantamos en un terreno casi desierto hoy pasan los siete metros…