Categoría: Blog
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Una y otra vez.
Cuando viajo a San Martín de los Andes paso una y otra vez por el mirador de la cascada Vulliñanco. Y cada vez que paso paro, miro y casi siempre le saco un par de fotos. Lo raro es que ya pasé millón de veces pero, en la primera vez que fui saqué lo que…
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Práctica.
Lo que queda bloqueado, y que hoy me parece inmenso, puede que no sea más que algo que sanará con práctica, práctica y más práctica.
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Nieblas.
Este otoño trae limpieza, limpieza absoluta. Tirar, alivianarse, aclararse si no se pudo hacer durante el verano, si no se pudo hacer a principio de otoño, si no lo pudiste hacer en toda mi vida (ups!), a ver si logramos hacerlo ahora. ¿Qué tenemos que limpiar? ¿Qué tenemos que aclarar?
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Color
Todo gran cambio no es más que la suma de muchísimos cambios chiquitos. Toda pintura no es más que muchísimas pinceladas. Y cada pincelada tuya cuenta.
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Otoño.
Siento que luego de una temporada tan seca necesitamos lavar mucho, lavar mucho todo lo transcurrido, lo caminado, lo vivido. Necesitamos lavar lo pensado, lo sentido, lo callado.
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Fuera de serie.
Hay muchas hojas en el suelo en otoño. Y bajo de un árbol todas son iguales. Pero bajo del mismo árbol, cuando miro bien, todas son diferentes.
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Básicos.
No vale la pena vivir una vida absolutamente etérea mientras vivimos en la tierra, ya que si vinimos a vivir una experiencia terrenal, por algo es, para algo es, salvo que no haya orden en ningún lado y esto sea joda.
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Similitudes.
Somos individuos que por momentos modelamos un ser más grande, un conjunto, una totalidad y que, por otros, nos alejamos con el viento hacia una nueva forma, un nuevo movimiento o una nueva realidad.
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Fragilidad.
Eso me lleva a entender que la fragilidad, muchas veces no está en la materia en sí sino en la totalidad del baile que hace el universo con ella.
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Arena y viento.
Todas son arena y viento, nada más. Materia moldeable y energía que moldea, digamos.