
Hay momentos en que uno va a salir volando.
Y si bien eso desestabilizará el cuadro por un rato, éste, lentamente se volverá a acomodar. No sé si por costumbre, aceptación, olvido o la distracción de la vida misma. Depende de cada uno. De lo que pueda enfrenar cada uno.
Miro la foto y por momentos veo el vuelo. En otros veo el árbol.
Y si bien sabemos, desde el principio, que vinimos para volar, no podemos dejar de estar agarrados a la rama con todas nuestras fuerzas.
Y siento que hay algo que estamos entendiendo mal en todo eso.
Pero, mientras pienso en esto, agradezco a cada uno de los que levantan vuelo a diario. Si bien a muchos casi no los conocí, les agradezco por haber estado, les agradezco por dejarme ver esto hoy y replantear mi punto de vista. Les deseo mucha luz.
Los abrazo.

Deja un comentario