Calma y chicha.

Y a veces uno necesita solo eso. Un horizonte, un destino, un amanecer. Y la calma.

Y el universo te responde con… si, ya todos lo conocemos.

Se me hace increíble que a veces imaginemos que tenemos la energía, la química y la capacidad para llevar adelante una vida como la que nos plantean a diario.

Es más, me parece imposible que hayamos sido convencidos de que éste nuevo modelo de vida es mejor, más cómodo, más seguro, más eficiente, más positivo. Bah, evolutivo directamente, ¿es que alguien ve ésto como evolución?

Y si, yo mismo lo creo a veces, cuando me pierdo entre botones nuevos, asombrado de las maravillas que hace la tecnología o quedo embobado viendo fotos o videos que no son reales, o incluso cuando trabajo catorce horas por día para entregar un trabajo que nadie me pidió pero sintiendo que es mi deber hacerlo, para comprar diez cosas que no necesito, pagar cuentas y entre ellas una obra social que no me da pelota para curarme de lo que me rompo por no escucharme o terapias alternativas de moda.

Sigo asombrado con Dios, llames como lo llames, no sabiendo si es Dios o el Diablo.

Y mejor que exista uno, porque si esto es todo una casualidad biológica y nosotros solitos nos metimos en este berenjenal increíble de realidad, tendré que admitir que somos más grossos y más idiotas que lo que siempre imaginé.

Aunque un estudio diga lo contrario.

Pero la foto estaba linda.

Je. Los abrazo.


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