Categoría: Blog
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Re acción.
Me queda claro que, casi siempre, vemos las cosas de modo diferente. Somos seres individuales, al menos ese personaje que representamos a diario y, como tal, sólo ve el mundo a través de sus ojos y nadie puede ocupar ese lugar más que el ser. Entonces, pensaba hoy, si bien para muchos proyectos es buenísimo…
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Orillas.
Desde cada orilla se ve un mundo diferente. Y quien se pare en una y mire a través del río o en la otra y haga lo mismo, dudará si es el mismo lugar. También uno puede mirar hacia la dirección de donde viene el río, si bien de los dos lados seguirá viéndose diferente…
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Enemigos.
Ayer se me disparó esa ridícula idea de que siempre encontramos un malo afuera, porque este impide que “el bueno” prospere Y si bien esto es algo recontra común en política, veo que también lo es a todo nivel. Nuestra salud no prospera porque algo atenta contra ella (un alimento, la edad, el polen, el…
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Hay un edificio que suelo visitar cuando voy a Buenos Aires. Fascinado por sus líneas, sus luces, podría estar horas buscando fotos dentro de él. A pesar que no tiene muchos recovecos, esta vez vi por primera vez su segunda columna de ascensores y, en ella, el buzón. Asombrado me acerqué, lo investigué, me sorprendió.…
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De versos.
Anoche leía a Michael Pollan, en el libro “El detective del supermercado” y me sorprendió encontrarme con el idea de que se ditrajo la atención de ciertos productos alimenticios porque se había demostrado (si, la ciencia y todo eso) que eran los principales causantes de enfermedades cardiológicas, cáncer, diabetes y gota. Y esto se hizo…
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Intensidad.
No sé si es el invierno, que enfría mi neurona o la edad, que la enlentece, pero las mañananas alternativas, esas que tienen horarios, corridas, turnos o lo que fuera, me llevan a sentir que estoy en una nave espacial cuando hace un salto estelar (no tengo idea de qué pelis es eso…). Porque de…
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Velocidad.
Pensaba en el tiempo, cómo sigue desapareciendo el día tras pequeñas ocupaciones que no pondría en mi agenda pero que van consumiendo minuto a minuto mi día. Porque si sumo las que sí escribiría, no suman cuatro horas. Siempre pensé que en Buenos Aires mi día se perdía en el bondi, el tren, o en…
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Al oído.
Esto fue soplado al oído: “Sigue así, conectándote con tu alma, con tus seres, con tu información. Tienes mucha información para dar, para bajar y para asimilar. Sigue bajando información, lentamente va generando frecuencia interna que va cambiando la frecuencia externa. Va cambiando el todo, eso va generando nuevos enfoques, nuevas conexiones, nuevos caminos.”
