Ante dos o más, miro, veo, comparo, elijo.

Y es casi un juego, no puedo evitar cuando hay más de uno, terminar comparando, eligiendo, viendo qué resuena y qué no.

Y si hay uno solo, traigo algo del pasado, de la imaginación, de un recuerdo quizás mitad inventado para revisar, comparar y decretar.

Quizás no siempre, pero eso lo investigaré estos días.

Y, desde ya, no hablo de tulipanes solamente, sino de todo: de personas, camisas, autos, tragos, comidas, pensamientos, opiniones, sensaciones, sentimientos, es decir, todo lo que existe en la vida misma incluyendo, obviamente, lo que otra persona publica en su blog.

Pero eso, como siempre, no habla del sujeto sino de uno mismo.

Los abrazo.


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