Hay momentos para perderse.

Y este es uno de ellos. Momentos en que solo quiero que floten las letras, las imágenes, las ideas, pero no el presonaje. El personaje distrae, se repite, aburre. Porque solo vemos personajes actuando su papel. Buscando guita, fama, atención, buscando tapar heridas, vacíos o culpas.

Pienso en el mundo de hoy, que de alguna manera dejó de ser un mundo de ideas, para ser un momento de verdades. Millones de verdades, parecidas, opuestas, contradictorias. Todas bien intencionadas. Quizás. Que no lo sé. Ni me importa mucho tampoco.

Y siento que soy parte de eso. Fallo. Fallo muchísimo en transmitir ideas, puntas de hilo, imágenes etéricas. No quiero darte una verdad. Porque sé que no lo es. Porque nunca lo fue y lo será. Tampoco quiero decirte cómo estoy, porque no soy yo, sino el pelado que escribe. Solo quiero comentarte que encontré un camino alternativo y eso es todo. Ahora dejame perderme, desaparecer y que quede solo la idea de que algo tiene un posible desvío.

¿Me explico?

Los abrazo


Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *