Hay un movimiento, una vuelta en círculo, un reciclarse, una continuidad, no sé cómo decirlo. Pero podría intentar diciendo que la historia se repite. Cada año, cada estación, cada portal, cada día.
Cualquier excusa da pie para dar miedo o para temer, para suponer, para predicar, para amenazar, para descreer, para…
Y pienso, ¿qué estoy consumiendo?
¿Con qué estoy alimentando cada día mi alma, mi mente, mi cuerpo, mis emociones? ¿Cuándo fue que le pedí a tantos predicadores que me anunciaran posibles futuros? ¿Cuándo fue que pedí que cualquier persona con una cámara o un teléfono me dijera lo que debo hacer me asuste si no lo hago? ¿Cuándo acepté que me siguieran constantemente, escuchando mis pensamientos y mis palabras para juzgar mis actos y decisiones?
El mayor producto que nos están vendiendo no llega por mercadolibre, Amazon ni ninguno de esos, sino el modelo de vida, donde alguien nos escanea constantemente para que podamos anticiparnos a los problemas que podamos tener, que nos sugiera como alimentarnos o suplementarnos mejor, que nos muestre cada cosa que por necesidad o capricho se nos ocurra antes que podamos madurar la idea…
Y, lo peor a mi gusto, es que ni siquiera tienen probado que todo esto ande, sino que somos beta testers y lo van corrigiendo en base a nuestras decisiones, sentimientos, sensaciones, enfermedades…
Es decir, podés soltar tu vida tranquilo, ya hay otros que se ocupan de ella.
Los abrazo


Deja un comentario