Cada vez que veo esta foto vuelvo a pensar en mi vida veinte años atrás, treinta, no sé, más o menos. En aquellos momentos en que paraba. En que paraba a no hacer nada. A mirar la vida, a leer alguito y dejarlo que rebotara dentro mío. Y cuando me viene este recuerdo trato de darle más vida, ¿cómo era realmente? ¿Paraba y ya?

¿No me preocupaba que se fuera la vida y yo, ahí, al pedo, sin hacer nada?

Y sé que en esta pregunta está la respuesta. Pero me cuesta verla. ¿Qué cambió? ¿Que lo que me queda es menos que lo que viví? ¿Que ya no creo tanto en que mi futuro será mejor? ¿Que ya no tengo tantas metas que cumplir? ¿Que no soy tan idealista?

Y sé que es de adentro, porque en alguna medida, mi vida es muchísimo mejor que la de aquel momento, por eso, no dudo que la respuesta está en alguna creencia que tengo hoy y que en aquel momento no tenía.

Pero lo que sí estoy seguro, es que cuando vuelvo al pasado en mis recuerdos, me acuerdo de esos momentos en que el tiempo se detenía y yo estaba ahí, entero, consciente de ese momento.

Y quizás ahí esté la respuesta que buscaba.

Los abrazo


Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *