Una serie de cortitos antiguos.

Te preguntas acerca de la enfermedad, de la salud. La de tu cuerpo y la de los otros.

Si, es verdad, me pregunto y me preocupa.

¿Por qué?

Porque siento que hay algo que se nos pasa de largo ahí, hay algo que no comprendimos, hay algo que no estamos haciendo bien.

¿Quiénes son ustedes? ¿tu familia, o los humanos en general?

Los humanos en si. Si, es verdad, no lo estamos haciendo bien. Pero ¿podemos hacerlo de otro modo? Siento que si, que algo se puede hacer diferente, pero no se muy bien qué hacer, qué es.

Conectarse.

Ok, ¿esa es la respuesta? Si, conectarse.

Bien, ¿con qué? Con la energía general, tener en cuenta la energía, en todas las cosas, en los alimentos, en los materiales, en los seres, en los ambientes, en los lugares, en las regiones en todo. Si vivís con la energía acorde, si vivís con la energía que debe ser, no enfermás, es más, curás a tu paso.

El sol te sana, el bosque e sana. El diente de león te sana. Lo verde te sana y vos lo sabés. Tus licuados te sanan, el agua te sana. El ejercicio te sana, el caminar, el subir, el reír, el amar te sana. El vivir te sana, el hablar contento te sana, el hacer reír te sana, el iluminar te sana, el fotografiar te sana, tanto como el dibujar o pintar te sanan. Tu familia te sana, tus amigos te sanan. Los árboles te sanan, los pájaros y las vistas te sanan. El descansar te sana, el relajar te sana, la música te sana, el creer en vos te sana.

Mirá cuántas cosas te sanan.

Lo que te presenta la vida no son desafíos, son opciones.

Si uno lo ve como desafíos, siempre agarra todas las luchas, y se la pasa sopapeándose, en cambio, si lo ve como ofertas, puede tomar solamente las que le convencen o creemos que nos pueden servir, ayudar a caminar, a crecer.


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