Intencionar las aguas.

Ayer, 11.11, había reunión en el lago para intencionar las aguas, imagino, con vibraciones de amor, de paz, de unión, como en tantos otros lugares de la tierra. Recibí la notificación hace un par de semanas, y me pareció interesante, si bien, admito, me dan un poco de \”cosa\” estas reuniones, pero imagino que es porque no he asistido a ninguna aún, aunque me parece que la intención es buenísima y la comparto ampliamente.

Igual, en un principio, dudaba de ir.

Hasta que recibí otra invitación, pero esta vez para ver, identificar y analizar helechos, lo que sería la salida práctica de una charla de hace un tiempo. Y dónde sería? a pocos metros de la otra reunión y exactamente a la misma hora.

Me pareció que el universo no podía ser más claro, de que tenía que estar en la zona, el 11.11 a las 11.11 hs, ya sea por una cosa o por la otra.

Y si bien mucho no entiendo al universo, en esta etapa de mi vida prefiero darle bola, ya que generalmente es para bien y para mejor que lo que puedo deducir con mi mente de mono.

Pero hete aquí que ayer amaneció con una tormenta de aquellas, con truenos y un viento impresionante.

No sabía qué hacer. Imaginé que las dos reuniones se suspenderían, ya que estar a orillas del lago podría ser algo realmente desagradable. Sin embargo, me relajé y lo consulté.

Y si, que tenía que ir igual, me dijeron, de entrada. Pero luego, la cosa fue virando a que, lo importante de las dos reuniones, era la conexión con la gente, más que la intención en sí. Esa intención podía hacerla en el río, acá cerca o en casa mismo. Pero decidí ir igual, porque me parecía medio patético que mi espiritualidad se suspendiera por lluvia.

Once menos veinte, a punto de salir de casa, veo un auto entrar. Era el plomero, venía a arreglar un detalle, cinco minutos, algo que había quedado por solucionar.

Cuando se fue, eran las 11.30 hs. Si, lo obvio, una cosa llevó a la otra y así pasó como una hora.

Volví a mi estudio y pensando en lo ocurrido, me di cuenta que lo que estuve intencionando durante el pico mágico cúlmine del 11.11 a las 11.11 hs. fue que las aguas servidas de casa se evacuaran sin problemas, sin contratiempos, que no hubiera caños tapados.

Me reí. Estas son las cosas que suele hacer el universo en mi vida que me sorprenden. Hice la ceremonia desde casa, con la mejor onda posible e imaginando como sería.

Hoy quería contarles esto, por un lado porque me pareció divertido y, si bien está más cerca de mi forma de escribir auténtica, a la vez me pareció interesante ya que en realidad, el tema del año es el alivianar, el sacar lo que sobra, el vaciar la casa de lo que no sirve, de lo que ya no tiene sentido que tengamos. Y en mi también, mi tema es ese, alivianar, evacuar lo que ya no necesito, destapar lo que no deje salir lo que retengo. Y, en alguna medida, eso fue lo que estuvimos haciendo a las 11.11 del 11.11.

Impresionante! Amo estas ironías o estos \”chistes\” del universo.

Los abrazo.


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