
Veo una parte, el resto lo rellena mi imaginación, repitiendo, en este caso, la futura flor en cada una de las manchas fuera de foco.
Oigo una parte, el resto lo voy completando sin darme cuenta, creyendo que lo escuché.
Recuerdo una parte, y mi mente le da sentido a la historia escribiéndola de nuevo, aunque tenga que inventar partes.
Yo solo escribí esto.
Todo lo que fabrica tu cabeza a partir de acá es para encontrarle el sentido, pero referido a tu vida, no a la mía.
Y esa es la parte que me gusta.
Te abrazo.

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