Estados.

Pienso en los estados de ánimo de nuestro invierno, bah, otoño, que sobre el final de este ya no se sabe si es uno o el otro, aunque por momentos se comporta como primavera fría.

Pero eso es para mi, sentado en algún lugar perdido de la Patagonia, mirando pro la ventana árboles caducos, pelados ya, al lado de otros repletos de hojas, como siempre, doblados por la lluvia de anoche.

Yo, quizás vos y… ¿cuántos más?

El resto está viendo el mundial de fútbol o está aterrorizado de todo lo que pasará con el mundial, unos distraídos con el evento, otros distraídos por lo distractivo que es el evento.

Y mientras, whatsapp quedó invadido por un posible video llamado “argentina campeón mundial” que te borra el teléfono en 10 segundos, cuando mi teléfono no puede abrir una aplicación en menos de 15, por momentos, y sin coprender que lo que más quieren es que nuestro teléfono ande bien, no mal.

Entonces tenemos: ansiedad por como nos irá en el mundial, miedo por lo que puede pasar durante el mundial (me encantó lo de las hecatombes que provocarán las antenas 6G, cuando Claro no logra hacer andar la 2 o 3G de la zona donde vivo), decía: ansiedad, miedo, incertidumbre.

Veo la foto de nuevo. El lago hierve. Lo absurdo puede suceder. Podemos confundirnos con una imagen. Con una idea. Y perdernos en estados.

Los abrazo


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