Ser parte de un todo

Le daba unos toques a esta foto pensando en el ecosistema en el que crece este Cortinarius magellanicus, uno de los hongos más bellos de la zona, para mi, al menos de los de sombrero.

Sabiendo que sin el tronco, sin las hojas, los musgos, la humedad ni tanta materia orgánica sería muy difícil poder ver esta fructificación, pienso cómo creemos, tantas veces que aislando las “cosas” (situaciones, síntomas, personas, pensamientos, sentires…) podemos resolver un problema o tener idea cómo funciona algo…

Me sigue sorprendiendo la diea de que cada situación que sale de lo “esperado” tenga un “enemigo” que la provoca. Por ejemplo: resfrío es por frío, gripe por virus, fuego por pino, situación de mierda por el gobierno y así, digamos que es la famosa causa – efecto que lo llevamos a todos los lugares posibles de la existencia humana como forma de simplificar las cosas.

Y perdemos consciencia del entorno mientras puteamos al universo preguntando por qué.

Estos días, miraba el abedul con sus últimas hojas amarillas, demasiadas a mi gusto para estar casi entrando en el invierno. No recordaba que duraran tanto, sin embargo: ya era otoño. Por lo visto faltaba una lluvia como la de anoche para que cayeran o un viento que no hubo o alguna helada feroz más o, todo eso. La lluvia en verano no suele tirar las hojas, las heladas de primavera o el viento tampoco lo hacen. son muchos factores.

Y así con todo.

Pero seguimos buscando un culpable, una palabra, un motivo, una situación que fue la que provocó y no la gota que rebalsó un vaso lleno de culpables, situaciones, palabras y motivos.

Y no tengo ni idea por qué me enganché con esto.

Los abrazo.


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