La constancia, la costumbre, la ceguera.

Una vez imaginé que uno jamás podría cansarse del dulce de leche. Y bue, en mi caso fue así, pero de a poco fui bajando la fascinación, ya sea por salud o no se qué.

También imaginé que no me cansaría jamás de ver los colores del otoño en esta zona de la Patagonia. Y también, no me cansé, pero siento que después de haberlo llevado a fondo tantos años, después de haber pasado horas fotografiándolo, inmerso dentro de los bosques viviéndolo, me doy cuenta que ver de nuevo aquellos lejanos paisajes coloridos, que de entrada me dejaban boquiabierto, ya no me producen lo mismo.

Y siento que hay algo de acostumbramiento, de creer que es así y siempre será así, no sé, posiblemente influya que no he estado en la zona en los últimos otoños viviéndolos desde adentro o, como decía, luego de haber estado inmerso dentro del otoño, tirado en el piso entre las hojas secas fotografiando un hongo, el mirarlo desde el auto ya no es lo mismo.

Siento un paralelismo entre esto y leer un buen libro y luego esperar sentir lo mismo al ver la película.

Y no sé muy bien cómo se cura el tener como veinticuatro otoños impresionantes en la memoria y en miles de imágenes digitales que quedaron pegadas al cerebro como imágenes vívidas.

Por un lado siento que es como el café con medialunas. Muero de ganas de sentir lo que sentía, pero lo pido y ya el café no es aquel café y a la segunda medialuna siento que me cayó como piña.

Creo que no puedo dejar de suponer como me sentiré al vivir tal o cual hecho, pero mi archivo de memorias ya tiene muchas décadas y los sentires son antiguos.

Me parece interesante todo esto, no triste, no es bajón, es qeu hay un switch, en algún lado, donde se desactiva el modo “viejo” que activé solo porque me comí el anuncio de tele de que después de los sesenta ya so viejo…

No lo sé. Sólo sé que no debería publicar esto así, pero sale.

Los abrazo.


Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *