Quería escribir algo por la navidad, pero no pude, porque se venía una y otra vez esta imagen a mi mente. O una parecida. La idea del buda con un precio, la idea de una navidad con un precio, es algo que siempre, en alguna medida me molestó, pero este año, por circunstancias particulares, directamente me hizo estallar la olla.
Estaba en medio de un shopping, porque necesitaba ropa y no tuve mejor idea que ir el 23 a buscarla. La energía, la locura, los negocios, los paquetes, los villancicos, las luces, más paquetes, ofertas dudosas, ropa por todos lados, todo revuelto, y los parlantes, los villancicos, las luces, los gritos, corridas, más bolsas…
No es novedad. Lo sé. Pero la navidad vende más que el Black friday, que tampoco sé qué es realmente. Pero si siento que tenemos una necesidad de comprar que nos supera, y me incluyo porque en la locura, entre luces, villancicos y quilombos, de pronto me encuentro pensando en todo lo que necesito. Hasta que paro y pienso en qué necesito realmente.
Todo tiene precio. Incluso nosotros.
Los que pensamos que no lo tenemos.
Es raro, chocante, no sé muy bien cómo es la palabra. Predecible también. Hay un aparato que tiene dos mil años como mínimo que solo intenta vendernos cosas, objetos, ideas, creencias, sueños, objetivos, fanatismos, promesas pero que, hace dos mil años como mínimo, a cambio por lo que pagamos nos da frustración, insatisfacción, la sensación de no llegar, no alcanzar y lo peor, que no llegamos ni alcanzamos por culpa nuestra, porque no hicimos algo correctamente o cómo deberíamos haberlo hecho.
Si, hablo del catolicismo y todas las demás religiones, hablo de la democracia y todas las demás forma de gobierno, hablo del new age, el misticismo, el esoterismo y el zoreteísmo tamibén. Hablo del capitalismo y del no capitalismo, hablo de la ciencia, de todo, hablo de absolutamente todo.
Se dan cuenta que venimos de un polvo? Que es casi como venir de la nada misma??? Que comiendo huevaditas que hay en el planeta crecemos y nos convertimos en estos “cosos” que somos ahora? Pienso en todo lo que me rodea ahora, qué de todo esto que tengo alrededor mío salió casi mágicamente y casi sin insumos de un momento de placer?
En realidad, somos un puto milagro, cada uno de nosotros. Y más aún, es increíble cómo podemos enquilombar tanto algo tan simple, tan perfecto, tan increíble.
Los abrazo. Y que cada uno tenga el 2025 que imagina!



Deja un comentario