Fragilidad.

El otro día, en una charla, sale, casualmente, el tema de que en el fondo, Buda abandonó a su esposa y su hijo y se rajó…

Y hoy, al ver esta foto que tomé hace poquito, me quedé pensando en la idea de “no dar vuelta porque es frágil”.

Y ese es el movimiento que siento hoy día. Como todo, absolutamente todo puede darse vuelta y así convertir lo bueno en malo, lo sano en tóxico y hasta lo inspirador en temible.

Muchísimas veces pienso quién puede ser tan jodidamente rompepelotas como para estar buscando siempre una nueva vuelta para joder pero comprendo que no existe “ese” y que quien nos mantiene atados, así, envueltos en plástico negro somos nosotros mismos al querer conjugar nuestro interior con nuestro exterior como “debe” ser.

En estos días he cruzado mucha gente que vio la punta del ovillo, pero que no sabe qué hacer con ella. Y, al no saber qué hacer, vuelve a perderla.

No sé muy bien cómo decir esto, pero hay caminos, hay muchos caminos para avanzar en eso que estás sintiendo. Busca, pero no lo dejes ir, no vuelvas a encerrarte, encapsularte y colgar luego un papel de “FRAGIL” en tu tercer chakra. Ya no necesitamos eso.

Y, es más, te estamos necesitando despierto, con ganas, con fe, con confianza. Sabiendo que toda esta huevada no es más que eso, una distracción.

Te abrazo. Te espero. Y te veo.


Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *