Tengo pendiente un trabajo para hacer en casa y una herramienta apropiada haría el trabajo mucho más simple y prolijo. Así que fui a averiguar en las ferreterías locales para ver qué tenían. No tardé en descubrir que todas las marcas de herramientas eléctricas eran nuevas, diferentes. Y las máquinas feas como ellas solas, combinaciones de colores estrambóticas, casi tanto como los nombres del producto.
Al llegar a casa, me puse a buscar algo acerca de esas marcas y esos productos. Imaginarán mi sorpresa al darme cuenta que cinco de esas marcas son de la misma empresa y los aparatos son exactamente iguales! Y el precio es parecido, tampoco es que sea mucha diferencia.
Pero no solo eso, dentro de, pongamos como ejemplo destornilladores a batería, no solo eran los cinco iguales, sino que entre ellos había veinte variantes de cada uno con algún detalle diferente.
Y, como siempre, pasás de buscar algo simple a tener que hacer un excell de cinco hojas con características, pro, contras, precios y demás boludeces.
A ver, es fantástico creo. Pasar de tener una sola opción y ya, a tener doscientas cincuenta está bueno, pero no para mi energía del siglo XX. Noto que me satura rápidamente.
Y me acordé de la última vez que acompañé a mi vieja a una mercería, era tan simple! los botones son botones, los hilos hilos y ya.
Me divierte el avance, así, desmedido. Pero noto que tengo que estar atento para no saturarme.
Recuerdo hace mil años, volver casi corriendo a la oficina con un nuevo Photoshop, el 2.0 quizás, ansioso por saber qué maravilla nueva tenía! Y hoy, si bien pago el abono fotográfico, preferí bajarme un photoshop viejo y quedarme ahí, tranquilito, sin perderme en los cambios nuevos (mi compu lo agradece porque es más vieja que yo casi), sin perderme en tanta pero tanta alternativa que nos olvidamos a qué íbamos.
Soy el único? Pero en este mundo de millón de recetas, terminé cocinando las mismas cinco comidas de siempre, quizás aggiornadas a que sean un poco más sanas (sin un kilo de manteca cada una, digamos).
Elegir entre cincuenta máquinas para hacer lo mismo que hacía la que tenía hace veinte años? Si, más baratas, eso si. Y menos duraderas. Repito, me encantan, pero como para perderme ahí?.
Y yo que creía que elegir botones era difícil…
Los abrazo





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