Ser buscador significa encontrar. Porque al buscar, uno encuentra.
Cuando no se busca, no se encuentra. Aunque la respuesta pase delante de los ojos. Respuesta, solución o lo que fuera que estés necesitando. No importa.
Es imposible que veamos lo que no está dentro de nuestro rango de conciencia.
En la última visita a Buenos Aires sentí eso por todos lados. Y me pareció entender que finalmente la vida cotidiana se convirtió en una gran máquina que intenta tapar síntomas generando nuevos síntomas diferentes.
Entonces entré al botánico, con mi almuerzo y comprendí que ya no puedo ver la vida como la veía durante los años que viví allá.
Los abrazo


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