En estos últimos días, las palabras se comportaron como este Peutrén. Las sentía, las visualizaba, pero al intentar convertirlas en algo parecido a una oración perdían el orden y la claridad. Y aunque seguía sintiéndose el alma del texto que quería escribir, se convertía en algo demasiado Spinettoso como para publicarlo.

Solsticio de invierno. Una nueva vuelta. Un nuevo comienzo. La ironía de estar empezando el invierno y con él, saber que la primavera se acerca.

Tiempo de quedarse quieto con el cuerpo mientras el alma viaja sin parar, momento de nutrirse sin ensuciarnos tanto por adentro, tardes grises y frías para clavarse esa manta de lana y mirar por la ventana como transcurre otro ciclo más. Del año, de la vida, del planeta entero.

Porque todo esto no es más que otro día más, otro invierno más, otra crisis más, otra limpieza más, otra esperanza más o, posiblemente, esta vez puedas lograr que este día sea EL día, que este mes sea AQUEL mes, que sea ESE invierno donde la crisis se convirtió en CAMBIO y donde toda esta casi eterna continuidad de trabajar, comer, cagar y dormir se convirtió en una verdadera vida.

Una vida digna de ser vivida. Donde tus recuerdos son algo más que asados, polvos o campeonatos, algo más que tristezas, duelos y miedos, en la que tus cuentos no hablen de posesiones ni egos sino de sueños, planes y ganas de levantar vuelo.

Posiblemente eso me haya querido decir el Peutrén antes de irse. Que no es tiempo de conformarse sino de moverse.

Quién sabe, no?

\"\"

Peutrén #fotografiadeaves #ave #despertar #despertarespiritual


Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *